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Por qué lo hacemos
El mercado bursátil lo forman una masa de individuos con sentimientos y emociones. La experiencia y la capacidad de autocontrol que de ella se deriva, marcan la diferencia entre el inversor neófito y el experimentado, pero hasta éste último puede perder los nervios en determinadas circunstancias.
Dos son, sin excepción, los sentimientos que interactúan sobre todos los inversores: El miedo y la codicia.
El miedo produce pesimismo e impulsa al inversor a vender. Puede manifestarse de dos formas:
1º El llamado "mal de altura". Éste lleva al inversor a liquidar sus posiciones con plusvalías al primer síntoma de corrección, ante el miedo a perder el dinero ganado, llevando normalmente al inversor a tener que recomprar con posterioridad a precios más elevados a los que vendió, con el
resultado de perder parte de la plusvalía, además de incrementar el gasto en comisiones.
2º El llamado "pánico vendedor". Mediante el cual, el inversor, ante una brusca caída del mercado o ante una situación de desánimo del mismo, tiende a desprenderse impulsivamente de todos sus activos a cualquier precio.
La codicia produce optimismo e impulsa al inversor a comprar. Ello lleva consigo que éste, ante la gran volatilidad existente en el mercado, "se posicione tarde y mal", creyendo además que el mercado subirá hasta el infinito.
Estos dos factores, miedo y codicia, desaparecen con la utilización de los sistemas automáticos de trading, ya que dichos sistemas automáticos de trading son programas informáticos que, tras un riguroso análisis en tiempo real de las condiciones del mercado en que actúan y, cumplidas las condiciones con las que han sido
programados, generan de forma mecánica las correspondientes órdenes de compra y venta.
Las premisas o condiciones que emplea cada sistema automático de trading para su funcionamiento pueden ser múltiples; así pueden utilizarse para su diseño cientos de indicadores bursátiles, estudios matemáticos y estadísticos sobre volumen, volatilidad.....
Es por ello que, seleccionar las condiciones bajo las cuales trabajará un sistema automático de trading es la tarea más ardua a la hora de crearlo, ya que del resultado de su elección dependerá que aquel pueda generar beneficios.
Nuestros sistemas automáticos de trading disponen de stops que se ejecutan automáticamente ante cambios bruscos del mercado. Su filosofía principal es la de "cortar las pérdidas y dejar correr los beneficios".
Así mismo, mediante los sistemas automáticos de trading podemos analizar estadísticamente series históricas de precios de cualquier activo bursátil, aplicándolas a nuestro sistema automático de trading y comprobando si la estrategia de inversión es adecuada.
Un claro ejemplo de sistema automático de trading o de inversión:
Si usted invirtió en acciones de TERRA y ganó, ¡enhorabuena!; si perdió, lo sentimos. Veamos que hubiera sido de su inversión si hubiera seguido nuestro sistema automático de trading:
TERRA NETWORKS Fin de Día (1) Días
Sistema automático de trading: TERRA
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Fecha |
Nº Negocios |
Resultado |
Total |
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2000 |
9 |
260,33 % |
260,33 % |
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2001 |
14 |
163,79 % |
424,12 % |
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2002 |
18 |
54,32 % |
478,44 % |
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2003 |
20 |
14,91 % |
493,35 % |
Desde el año 2003 no recomendamos la inversión en TERRA. |